Tu emprendimiento merece algo más que un perfil en redes
Las redes sociales son una gran puerta de entrada, pero no son tuyas. El alcance cambia, los mensajes se acumulan y lo que publicaste hace un mes ya nadie lo encuentra. Una página web propia ordena lo que hacés en un solo lugar: qué vendés, cuánto sale, cómo se compra y cómo contactarte. Y te da una dirección seria para compartir con clientes, proveedores y comercios.
Empezar simple, crecer de a poco
No hace falta arrancar con una tienda grande. Armamos webs para emprendedores pensadas para la etapa en la que estás:
- Una landing page para presentar un producto o servicio y recibir consultas.
- Un catálogo con pedidos por WhatsApp, para vender sin carrito ni pasarela de pago.
- Una tienda online completa, cuando ya querés cobrar con Mercado Pago y despachar envíos.
Cada paso se apoya en el anterior: lo que armamos hoy se puede ampliar mañana sin tirar nada. Así invertís en lo que tu emprendimiento necesita ahora y dejás el resto para cuando las ventas lo justifiquen.
Lo que vas a poder hacer vos
Te entregamos la web con un panel simple para que cambies precios, sumes productos o actualices fotos sin depender de nadie. Si en algún momento preferís delegarlo, está el servicio de mantenimiento web.
También dejamos lista la ficha de Google de tu emprendimiento si tenés local o atendés en una zona, y conectamos la web con tus redes para que cada publicación lleve a un lugar donde se puede comprar.
Un consejo que damos siempre: antes de pensar en el diseño, escribí en dos líneas qué vendés y a quién. Esa frase va a ser el título de tu web y la base de todo lo demás.
Contanos tu idea por WhatsApp y te decimos por dónde conviene empezar. Te ayudamos a ordenar el contenido, elegir las fotos y escribir los textos, aunque todavía no tengas logo ni nombre definitivo.










