La web de un restaurante se mira con hambre y desde el celular
Nadie lee mucho antes de elegir dónde comer. Mira fotos, busca la carta, chequea el horario y decide. Si tu web tarda en cargar, la carta es un PDF al que hay que hacerle zoom o el horario no coincide con el de Google, esa persona termina en el local de al lado. Por eso diseñamos webs gastronómicas rápidas, con la carta visible en el primer toque y los datos prácticos a mano.
Carta, reservas y pedidos en un mismo lugar
- Carta digital que actualizás desde el celular cuando cambia un precio o se termina un plato.
- El mismo menú en un código QR para las mesas, sin reimprimir cartas.
- Reservas online por turno y cantidad de personas, con aviso al cliente.
- Pedidos de delivery y take away por tu propio canal, sin pagar comisión por cada venta.
- Fotos reales del salón y de los platos, horarios y mapa.
Cada pieza se puede sumar por separado. Muchos locales arrancan con la carta QR con precios editables y después agregan reservas de mesas o un canal de pedidos propio, con cobro por Mercado Pago o al recibir.
Tu canal propio, tus clientes
Las apps de delivery sirven para que te conozcan, pero cada pedido que pasa por ellas te cuesta una comisión y el cliente queda en su base, no en la tuya. Con pedidos desde tu web, el que ya te conoce vuelve a pedirte directo y vos sabés quién es, qué pide y cuándo. Esa información sirve para armar promociones, avisar de un plato nuevo o reactivar a quien hace tiempo no pide.
La ficha de Google de tu local pesa tanto como la web: horarios, fotos y reseñas. La dejamos completa y conectada con tu sitio para que aparezcas cuando alguien busca dónde comer cerca.
Un bar, una cafetería de especialidad, una parrilla o una rotisería necesitan cosas distintas. Contanos cómo funciona tu local y te proponemos por dónde empezar, sin sumar funciones que no vas a usar.









