5 formas de conseguir backlinks para tu web sin comprarlos y sin ser experto en SEO
Te ofrecen «paquetes de backlinks» para subir en Google y no sabés si sirven. Qué son, por qué importan y cinco formas de conseguirlos con un mail o una llamada.

Te llega un mail que ofrece «paquetes de backlinks» para subirte en Google, y te quedás pensando si será verdad o si tu competencia ya lo está haciendo. Comprarlos suele ser plata perdida y, además, puede jugar en contra. Hay cinco formas de conseguir que otras webs te enlacen de verdad, con un mail o una llamada, y las ves acá.
Una la podés empezar hoy, en un minuto, y casi todos los negocios tienen enlaces esperándolos sin saberlo.
Un backlink, en criollo: una recomendación con link
Un backlink es un enlace desde otra web hacia la tuya. Para Google funciona como una recomendación: si sitios reales y relacionados con tu rubro te enlazan, es una señal de que existís y de que vale la pena mostrarte. No es lo único que cuenta (también pesan el contenido, la velocidad y tu ficha de Google), pero es una de las señales más conocidas.
Importa la calidad, no la cantidad. Un enlace de la cámara de comercio de tu ciudad suele valer más que decenas de páginas sin vida y sin relación con tu negocio.
Las cinco formas, de un vistazo
- Reclamar las menciones que ya tenés. Páginas que te nombran pero no te enlazan.
- Pedirles el enlace a tus proveedores y marcas. Los que ya trabajan con vos.
- Sumarte a cámaras, asociaciones y colegios. Los listados de tu rubro o tu zona.
- Aparecer en medios locales, eventos y causas. Donde te nombran con ganas.
- Publicar algo tan útil que dé ganas de enlazarlo. Una guía, una nota, una respuesta clara.
El orden importa: las tres primeras dependen de gente que ya te conoce y se mueven en pocos días. Las dos últimas llevan más tiempo, pero son las que construyen algo que dura.
La prueba de un minuto: quién ya habla de vos sin enlazarte
Es la primera forma, y la más rápida. Escribí el nombre de tu negocio entre comillas en Google y mirá los resultados. Con suerte vas a encontrar notas, listados, páginas de proveedores o publicaciones que te nombran pero no llevan a tu web.
A cada una, escribile un mensaje corto:
«Hola, vi que nos nombraron en [nombre de la página]. Muchas gracias. ¿Podrían agregar un enlace a nuestra web, [tu dirección]? Así los clientes nos encuentran más fácil.»
Cuesta poco y muchas veces dicen que sí. Anotá a quién le escribiste y cuándo, para no repetir.
Las puertas que se abren con una llamada
Proveedores y marcas
Si vendés productos de una marca, muchas tienen una sección de «dónde comprar» o de distribuidores. Pedí que te listen con el link a tu web. Lo mismo con proveedores de servicios que muestran a sus clientes.
Cámaras, asociaciones, colegios y clubes
Si sos parte de una cámara de comercio, un centro comercial a cielo abierto, un colegio profesional o una asociación de tu rubro, casi siempre tienen un listado de miembros con enlace. Preguntá cómo figurar. También los clubes y las escuelas del barrio: si auspiciás algo, pedí que tu web figure en la lista.
Notas, eventos y contenido: dónde te nombran con ganas
Medios locales, blogs y eventos
Un medio del barrio, un blog del rubro, la agenda de una feria: escribile a quien cubre tu tema con una propuesta concreta, como una consulta de especialista o la historia de tu negocio. No pidas el enlace en el primer mensaje; ofrecé algo que le sirva a su público, y el enlace suele venir solo.
Contenido que da ganas de enlazar
La quinta forma es la única que no depende de que otro acepte. Una guía clara sobre cómo elegir lo que vendés, una nota con las preguntas que tus clientes te hacen todos los días o una lista útil. Si le sirve a alguien, alguien la va a enlazar.
Un buen enlace es una recomendación que alguien te hizo, no una que le compraste.
Lo que no hay que hacer, aunque te lo ofrezcan
- Comprar paquetes de enlaces. Las políticas de Google sobre spam incluyen los enlaces comprados para manipular las posiciones. Muchas veces no sirven, y pueden perjudicarte.
- Intercambiar enlaces con cualquiera. Dos webs que se enlazan sin relación real se nota.
- Dejar comentarios con tu link en cualquier lado. Es spam y casi nadie lo valora.
- Anotarte en cualquier directorio. Elegí los que tengan sentido para tu rubro o tu zona, no listados masivos.
¿No sabés por dónde empezar? Contanos tu rubro y tu zona y te decimos en qué tres lugares conviene pedir enlaces primero.
Cómo saber si funcionó
En Search Console hay un informe de enlaces donde ves qué sitios te enlazan. Revisalo cada tanto y anotá los nuevos. Fijate también si a tu web llegan visitas desde esos sitios; en cómo medir las consultas de tu web explicamos cómo.
Llevá un registro simple, con tres columnas: a quién le pediste, cuándo y qué respondió. Así sabés a quién volver a escribir y qué puertas ya probaste.
Y tené paciencia: los enlaces se juntan de a poco y el efecto en Google no es inmediato. Si querés que lo trabajemos con vos, mirá cómo encaramos el posicionamiento SEO.
Si tu ficha de Google todavía no está al día, empezá por ahí: es el lugar que ven tus clientes antes de llegar a tu web. Está en cómo cuidar el Perfil de Empresa de Google.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos backlinks necesito?
No hay un número que sirva para todos: depende de tu rubro y de la competencia. Pocos enlaces buenos y relacionados con tu negocio valen más que muchos flojos. En Search Console ves los tuyos y podés ir sumando de a poco.
¿Los enlaces de Instagram o Facebook cuentan?
Sirven para que los clientes lleguen a tu web, pero no conviene contar con ellos como impulso para posicionarte en Google. Usalos para llevar visitas y buscá enlaces en otros lugares.
¿Puedo pedirle a un cliente que me enlace?
Sí, si tiene web o blog y le parece natural: puede nombrarte en una nota o recomendarte. Pedilo con respeto y sin presionar, y agradecé siempre.








